¿Por qué no basta con una sola foto plana del producto?
En la categoría de gafas, los compradores no solo miran la estética de la montura; también quieren entender cómo quedará el producto en su propio rostro. Una toma plana del producto es limitada en este sentido. El ancho de la montura, la altura de la lente y el estilo general solo cobran pleno sentido en relación con un rostro. Por eso, decidir basándose únicamente en una foto del producto apoyado sobre una mesa resulta difícil para muchos compradores.
Esta incertidumbre crece aún más en las compras online, donde no hay posibilidad de probar el producto físicamente. Es precisamente aquí donde entra en juego mostrar el producto en diferentes tipos de rostro. Cuando los compradores ven el tipo de rostro más parecido al suyo, el producto cobra vida en su mente más rápido y la barrera de compra disminuye.
¿Por qué la variedad de tipos de rostro genera confianza?
Las gafas mostradas en diferentes tipos de rostro dan la impresión de que la marca entiende a sus clientes, porque un solo modelo no puede representar a todos los públicos. Variables como un rostro más estrecho, un rostro más ancho, pómulos prominentes o diferentes estructuras de nariz influyen en cómo se perciben las gafas. Esta variedad transmite a los compradores la sensación de que “este producto también podría funcionarme a mí”.
Esta sensación de confianza no tiene que ver solo con la estética. También tiene que ver con gestionar las expectativas. Un producto mostrado en diferentes tipos de rostro ofrece una experiencia de compra más realista que puede reducir la probabilidad de devoluciones. Los compradores pueden dimensionar el producto sobre sí mismos con mayor precisión.
¿Cómo escala la IA este proceso?
Mostrar las mismas gafas en muchos modelos diferentes con métodos tradicionales es costoso y lleva mucho tiempo. Las herramientas de IA que colocan las gafas sobre un modelo hacen que este proceso sea mucho más ágil. Resulta posible mostrar el mismo producto en diferentes tipos de rostro, tonos de piel y universos de estilo. Eso supone una gran ventaja para las tiendas con catálogos de producto amplios.
La clave aquí es no perder fidelidad del producto. La forma de la montura, el color de la lente y la sensación de las proporciones del producto no deben cambiar de una escena a otra. Al dar más contexto a los compradores, el objetivo debe ser explicar mejor el producto, no alterarlo.
¿Cómo es el modelo de uso ideal?
La mejor configuración combina una toma plana del producto, un primer plano y el uso sobre modelo en unos cuantos tipos de rostro diferentes. De este modo, los compradores ven tanto el producto técnico como su contexto de uso. Especialmente en los creativos publicitarios, elegir un conjunto de imágenes más inclusivo en lugar de un único rostro protagonista también puede mejorar el rendimiento.
En definitiva, mostrar las gafas en diferentes tipos de rostro hace mucho más que crear variedad visual; hace que el producto sea más comprensible, más fiable y más comprable. En el e-commerce, ahí es exactamente donde reside el verdadero valor.
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